Libertad, porque el primer
milagro sucede
cuando decides
pensar por ti mismo.
Familia, porque ningún
propósito se sostiene
si no hay amor
que lo acompañe.
Esperanza, porque
en medio
de la oscuridad,
la fe sigue siendo
la brújula del alma.
Recompenza, porque
todo esfuerzo sembrado
en la verdad, tarde
o temprano florece.